
Limpieza de módulos
Polvo, polen, cal y hollín de estufa de leña sobre el vidrio.
- Agua desmineralizada
- Cepillo de cerda blanda

Subimos nosotros: tú no tienes que pisar la cubierta
La instalación fotovoltaica pierde producción en silencio: el inversor no avisa de que los módulos están sucios. Hacemos la limpieza de placas solares en León con agua desmineralizada, revisamos los anclajes y protegemos el perímetro frente a las aves.
Garantía de 5 años
Por escrito en cada presupuesto
Desplazamiento gratuito
También a la provincia y El Bierzo
Presupuesto sin compromiso
Cerrado, con partidas detalladas
Atención rápida
Respondemos el mismo día laborable
Mantenimiento fotovoltaico
Una instalación sucia sigue funcionando, sigue mostrando datos en la aplicación y sigue pareciendo correcta. Simplemente produce menos, y el descenso es tan gradual que nadie lo asocia a la suciedad. Por eso la limpieza de placas solares conviene programarla, no esperar a notarlo en la factura.
En la provincia de León hay tres tipos de suciedad que se acumulan sobre el vidrio y ninguno se va con la lluvia. El polvo mineral, muy presente en zonas de secano y cerca de caminos de tierra, forma una película fina que difunde la luz. El polen de primavera se adhiere con el rocío y, cuando seca, cementa. Y el hollín de las chimeneas de leña —que en los pueblos de montaña funcionan medio año— deja un residuo graso al que se pega todo lo demás.
Después está la suciedad que hace daño de verdad: la que sombrea. Una deposición de ave, una hoja pegada o un liquen en el borde inferior del módulo no restan un porcentaje proporcional a su tamaño. Restan mucho más, porque las células fotovoltaicas van conectadas en serie y la que menos produce marca el ritmo de toda su cadena. Es la razón por la que una mancha de pocos centímetros puede llegar a anular la aportación de un panel completo.

Polvo, polen, cal y hollín de estufa de leña sobre el vidrio.

La suciedad que sombrea una zona y arrastra la serie entera.

Las palomas anidan bajo el panel: allí están calientes y a cubierto.

Cada tornillo que atraviesa la cubierta es una gotera en potencia.

El agua que corre por debajo del panel acaba en el mismo canalón.

Fotografías del antes y el después y de todo lo que se ve arriba.
Revisamos módulos, anclajes y accesos en la misma visita, sin parar la instalación más de lo necesario.
El vidrio de un módulo fotovoltaico lleva un tratamiento antirreflectante que es justamente lo que permite aprovechar la luz rasante del amanecer y del atardecer. Ese tratamiento se destruye con productos abrasivos, con disolventes y con cepillos duros, y no se recupera: cada limpieza mal hecha resta rendimiento para el resto de la vida del panel.
Trabajamos siempre a primera hora, con el módulo frío. Proyectar agua a temperatura ambiente sobre un vidrio que está a sesenta grados al mediodía provoca un choque térmico que puede generar microfisuras en las células, invisibles a simple vista y detectables solo con electroluminiscencia. Es un daño silencioso y permanente.
El agua importa tanto como la técnica. Usamos agua desmineralizada, que seca sin dejar residuo. El agua de red de buena parte de la provincia es dura y deja depósito de cal al evaporarse: una capa blanquecina que reduce la transmitancia del vidrio y sobre la que la siguiente suciedad se adhiere mucho antes.

Pértiga telescópica desde el perímetro: se limpia el módulo sin pisar la cubierta ni apoyarse en el marco.
Una instalación fotovoltaica no se apoya sobre el tejado: lo atraviesa. Y cada perforación es una vía de agua si no se resolvió bien el día del montaje.
La estructura soporte se ancla mediante piezas que se fijan al rastrel o a la correa, por debajo de la cobertura. Cuando ese anclaje se resuelve con la pieza estanca correspondiente —teja de plomo, base con junta o soporte específico para el modelo de teja—, el conjunto es fiable durante décadas. Cuando se resuelve con un tirafondo y un cordón de silicona, la filtración es cuestión de tiempo: la silicona envejece con la radiación ultravioleta, se cuartea y deja de sellar en pocos años.
Por eso nuestra visita de limpieza incluye siempre revisión de los anclajes, del estado de la tornillería —el par galvánico entre acero zincado y aluminio corroe con sorprendente rapidez a la intemperie de montaña— y de los remates alterados durante el montaje. Si aparece agua bajo la instalación, el trabajo deja de ser mantenimiento y pasa a ser una reparación del tejado, que presupuestamos aparte y sin compromiso.
El segundo problema estructural es la nieve. Una instalación sobre cubierta inclinada actúa como retenedor: la nieve resbala por la teja y se detiene contra el marco inferior del panel, donde puede acumularse en un espesor considerable. Nunca hay que retirarla golpeando ni con herramienta metálica. Y si el faldón es de superficie plana, con la instalación sobre soportes lastrados, lo que hay que vigilar es la impermeabilización de la cubierta bajo esos apoyos, porque el peso concentrado y el rozamiento acaban abriendo la membrana.
Escribe la producción anual de tu instalación y el estado en el que están los módulos. Te decimos cuántos kilovatios hora estás dejando de producir cada año.
Escribe la producción anual y marca el estado de los paneles para ver cuánta energía se queda por el camino.
Se trabaja con el panel frío. Echar agua sobre vidrio caliente produce choque térmico y microfisuras invisibles que restan producción de forma permanente.
Primero se arrastra el polvo suelto, sin frotar: la mayoría de los arañazos del vidrio se producen al cepillar suciedad seca.
Cerda blanda y pértiga desde el perímetro o desde la pasarela, sin pisar el módulo ni apoyarse en el marco.
La materia adherida se ablanda antes de retirarla. Nunca con rasqueta metálica ni con producto abrasivo.
Se comprueba la pieza estanca de cada perforación, el estado de la tornillería y si algún remate ha cedido con el viento.
Fotografías del antes y el después, comprobación del canalón bajo la instalación y aviso de cualquier defecto que convenga resolver.
No usamos hidrolimpiadora sobre los módulos, no pisamos el vidrio ni el marco, no aplicamos detergentes ni disolventes y no limpiamos con el panel caliente. Cualquiera de esas cuatro cosas puede anular la garantía del fabricante, y las cuatro se siguen viendo con frecuencia.
Rangos de referencia para León, la provincia y El Bierzo, IVA no incluido.
| Trabajo | Unidad | Rango | Qué incluye |
|---|---|---|---|
| Limpieza de instalación doméstica hasta 10 módulos | Instalación | 120 – 220 € | Agua desmineralizada e informe fotográfico |
| Limpieza por módulo adicional | Unidad | 6 – 12 € | En la misma visita |
| Limpieza en cubierta de nave o gran superficie | m² | 1,20 – 3 € | Según acceso, pendiente y suciedad |
| Retirada de guano y desinfección | Intervención | 90 – 250 € | Con equipo de protección y residuo gestionado |
| Malla perimetral antiaves bajo panel | Metro lineal | 14 – 26 € | Acero inoxidable con fijación sin perforar |
| Revisión y sellado de anclajes | Unidad | 12 – 30 € | Pieza estanca, sellado y sustitución de tornillería |
Rangos orientativos, no oferta. En urbanizaciones agrupamos varias instalaciones el mismo día y el desplazamiento se reparte.
Una visita al año mantiene la producción y detecta a tiempo el anclaje que ha empezado a filtrar. Te entregamos informe con fotos.
Limpieza, protección frente a aves y revisión de anclajes en cubiertas de la provincia.

León capital
Doce módulos con polvo asentado y restos de cal tras dos años sin limpieza, perdiendo producción sin que el inversor avisara.

Mismo tejado, después
Limpieza con pértiga y agua osmotizada desde el suelo, sin pisar en ningún momento los módulos.

Tierra de León
Perímetro de la instalación cerrado con malla de acero inoxidable, fijada sin perforar el marco ni la teja.

Detalle de anclaje
Pieza estanca sobre la teja y tornillería de acero inoxidable revisadas una a una en la estructura soporte.
Una instalación doméstica de 8 a 16 módulos se limpia en una mañana, a primera hora, con el vidrio todavía frío. En naves y comunidades con cientos de paneles se planifica por filas en varios días. La limpieza de placas solares incluye siempre la revisión de anclajes y un informe con fotos, así que no hay que pedir otra visita.
Con suciedad ligera y uniforme, entre un 3 % y un 6 % anual. Con polvo asentado, polen y restos de cal de riego, del 10 % al 15 %. Y con guano o líquenes que sombrean una zona concreta, la pérdida se dispara, porque una célula sombreada arrastra a toda su serie: una mancha pequeña puede tumbar la producción de un panel entero.
Un aclarado con agua limpia y a baja presión, con el panel frío y desde el suelo, no hace daño. Lo que no conviene es subirse a la cubierta, pisar cerca del panel, usar hidrolimpiadora o echar agua fría sobre vidrio caliente al mediodía: el choque térmico produce microfisuras que no se ven y que restan producción para siempre.
Con agua desmineralizada u osmotizada siempre que sea posible. El agua de red de buena parte de la provincia deja cal al secarse, y esa capa blanquecina difunde la luz y vuelve a ensuciar antes. Nunca usamos detergentes, disolventes ni productos abrasivos: atacan el tratamiento antirreflectante del vidrio.
Una vez al año en instalaciones domésticas normales, mejor a finales de primavera, cuando ya ha pasado el polen. Dos veces al año si hay aves cerca, arbolado que deje resina o caminos de tierra próximos. En huertos solares sobre nave, el criterio lo marca la caída de producción registrada.
Es la causa número uno de filtración en cubiertas con fotovoltaica. Cada anclaje atraviesa la cobertura y cada perforación es una vía de agua si no se resolvió con pieza estanca. Cuando limpiamos revisamos también los anclajes, la corrosión de la tornillería y el estado de los remates, y te decimos lo que veamos.
Atendemos instalaciones fotovoltaicas en León capital, en toda la provincia y en El Bierzo, tanto en vivienda como en nave y explotación agrícola.
Instalaciones sobre chapa y deck: anclajes, tránsito seguro y limpieza de gran superficie.
Autoconsumo colectivo sobre la azotea común y su mantenimiento anual.
Qué revisar en una cubierta con fotovoltaica antes de la primera nevada de la temporada.