
Informe para la junta
El documento con el que se aprueba una derrama sin discusión.
- Fotografías del estado real
- Partidas ordenadas por urgencia

Informe con partidas para llevar a la junta
Retejados, azoteas, canalones y humedades en la última planta. Reparamos y rehabilitamos cubiertas de comunidades de vecinos en León: trabajamos con el administrador, presupuestamos por partidas y ejecutamos por fases.
Garantía de 5 años
Por escrito en cada presupuesto
Desplazamiento gratuito
También a la provincia y El Bierzo
Presupuesto sin compromiso
Cerrado, con partidas detalladas
Atención rápida
Respondemos el mismo día laborable
Propiedad horizontal
En las cubiertas de comunidades de vecinos el cliente no es una persona: es una junta con veinte opiniones, un fondo de reserva limitado y un administrador que necesita papeles para poder convocar.
Casi todas las cubiertas comunitarias que atendemos llegan por la misma puerta: un vecino del último piso avisa de una mancha en el techo, el administrador pide un presupuesto y la comunidad descubre que el problema lleva años avanzando por el forjado. A partir de ahí, lo que decide si la obra se hace este año o dentro de tres no es la técnica: es la claridad con la que esté explicado el presupuesto.
Por eso nuestro trabajo en comunidades tiene dos mitades. La primera es la de siempre: subir, diagnosticar y reparar bien. La segunda es documental: entregar un informe con fotografías que cualquier propietario entienda, separar lo obligatorio por conservación de lo que es mejora votable y trocear el presupuesto en partidas que se puedan aprobar por separado.
La tercera pata es la convivencia: ruido sobre las cabezas de gente que teletrabaja, un contenedor en la puerta y un montacargas en la acera. Todo eso se avisa con antelación y se retira en cuanto deja de hacer falta.

El documento con el que se aprueba una derrama sin discusión.

El aviso que casi siempre destapa el problema de la cubierta.

Cubierta plana transitable, castillete, sumideros y petos.

Retejado, limas, encuentros con chimeneas y cazoletas.

El elemento común que más avisos genera y el más barato de mantener.

Repartir la inversión en dos ejercicios sin dejar el agua entrando.
Con fotos, prioridades y presupuesto por partidas, se aprueba mucho más rápido en la reunión de vecinos.
Un presupuesto para cubiertas de comunidades de vecinos en una sola línea con un importe global no se aprueba en ninguna junta: genera desconfianza y aplaza la decisión un ejercicio más, mientras el agua sigue entrando. Lo que sí se aprueba es un documento que responde a las tres preguntas que va a hacer cualquier propietario.
¿Qué falla exactamente? Fotografías de cada patología, tomadas arriba y desde la vivienda afectada, con el punto señalado. ¿Es urgente o puede esperar? Las partidas ordenadas por prioridad real, no por importe. ¿Cuánto me toca a mí? El coste total y el reparto por coeficiente de participación, que es como se reparte una derrama salvo que los estatutos digan otra cosa.
Ese informe se entrega por correo al administrador con el tiempo suficiente para adjuntarlo a la convocatoria, y si la comunidad lo pide, acudimos a la junta a explicarlo. No cobramos por esa visita: nos ahorra a todos dos convocatorias de dudas.
Cuando el problema ya ha llegado al interior de las viviendas, ese mismo reportaje sirve para tramitar el parte con la aseguradora, porque documenta el origen del agua y no solo el daño visible.

Un presupuesto de una sola línea no se aprueba. Uno con partidas y fotografías, sí.
Cuatro patologías concentran la mayoría de los avisos que recibimos de comunidades de la capital y de los municipios grandes de la provincia.
Canalones y bajantes agotados. Es el aviso número uno y el más barato de resolver a tiempo. Un canalón con las juntas abiertas o con la pendiente perdida por dilatación descarga el agua sobre la fachada y sobre el alero; a los pocos inviernos, la humedad ha entrado por el encuentro y aparece en la última planta. La limpieza anual antes del otoño evita la mitad de estas averías, y la explicamos en limpieza de tejados y canalones.
Azoteas con la lámina vencida. Las cubiertas planas de los bloques de los años setenta y ochenta llevan lámina asfáltica bajo pavimento, y esa lámina tiene una vida útil que ya se ha cumplido en muchos edificios. Cuando falla, el agua circula entre capas y aparece a metros del punto de entrada. El planteamiento técnico completo está en impermeabilización de cubiertas y terrazas.
Encuentros del castillete y de las chimeneas. Los petos, el castillete de escalera y los conductos de ventilación son puntos singulares: ahí la impermeabilización tiene que subir por el paramento y quedar rematada. La mayoría de las filtraciones «imposibles de localizar» de una azotea están en uno de esos encuentros.
Teja desplazada y limas abiertas. En los bloques con cubierta inclinada, el viento levanta la teja de borde si no está fijada y las limahoyas acumulan hojas hasta que rebosan. Se resuelve con una reparación de tejado puntual siempre que el soporte esté sano.
| Elemento | Naturaleza | Quién asume el coste | Matiz habitual |
|---|---|---|---|
| Cubierta y estructura | Elemento común general | Toda la comunidad por coeficiente | Incluye faldones, limas, aleros y el forjado de cubierta. |
| Canalones y bajantes generales | Elemento común general | Toda la comunidad por coeficiente | Aunque discurran por la fachada trasera o por un patio de luces. |
| Azotea de uso privativo | Común con uso exclusivo de un vecino | La comunidad la conserva; el uso, quien la disfruta | El propietario cubre el mantenimiento ordinario del pavimento y la limpieza. |
| Claraboya del castillete de escalera | Elemento común general | Toda la comunidad por coeficiente | También cuando solo ilumina el último tramo de escalera. |
| Chimeneas y conductos comunes | Elemento común general | Toda la comunidad por coeficiente | Los remates y las cazoletas son de los puntos que más filtran. |
| Daño interior en la vivienda afectada | Elemento privativo | Seguro comunitario o del propietario | El origen debe quedar documentado con fotografías para tramitar el parte. |
Las obras necesarias para el sostenimiento y la habitabilidad del edificio son obligatorias y no dependen de que la junta las apruebe: el artículo 10.1 de la Ley de Propiedad Horizontal las impone. Reparar la cubierta que deja pasar el agua entra ahí. Añadir aislamiento térmico donde nunca lo hubo, en cambio, es mejora y se vota. Distinguir las dos cosas en el presupuesto evita que la partida obligatoria se quede bloqueada por el debate sobre la voluntaria.
Calcula lo que le tocaría a una vivienda concreta antes de llevar la propuesta a la junta.
Como orden de magnitud, con los mismos rangos que publicamos para el resto de obras: retejado con teja recuperada, 38 – 55 €/m²; retejado completo con teja nueva, 55 – 85 €/m²; impermeabilización de azotea, 35 – 65 €/m², IVA no incluido. En las cubiertas de comunidades de vecinos en León se suman el andamio o la plataforma y la protección de patios y accesos, que van como partida propia para que la junta vea qué paga por cada cosa.
Escribe el importe del presupuesto y el coeficiente que figura en la escritura de la vivienda.
Cuando el fondo de reserva no llega, la obra se trocea. Primero se ejecuta lo que detiene la entrada de agua —normalmente cubierta y encuentros—, y al ejercicio siguiente se abordan canalones, bajantes o la mejora del aislamiento. Esa segunda fase es también el mejor momento para plantear el aislamiento térmico de la cubierta, porque el andamio o la línea de vida ya están montados y el sobrecoste es mucho menor que haciéndolo aparte.
Nos cuentas qué está pasando y desde cuándo. Si hay agua entrando, priorizamos la visita: contener es cuestión de horas y presupuestar es cuestión de días.
Subimos a la cubierta, revisamos canalones, encuentros y castillete, y entramos en las viviendas afectadas para ver el reverso del problema. Nada se diagnostica desde el patio.
Se entrega un documento por correo al administrador: qué falla, por qué falla, qué hay que hacer ya y qué puede esperar al ejercicio siguiente, con el coste de cada capítulo.
Explicamos el informe a los propietarios, resolvemos dudas y dejamos clara la diferencia entre lo obligatorio por conservación y lo que es mejora votable.
Se acota la zona mínima imprescindible, se avisa con antelación de los días de mayor ruido y se deja el portal practicable todas las tardes.
Reportaje del antes y el después para el archivo de la comunidad, garantía por escrito de cinco años y calendario de revisión anual antes del otoño.
Subimos, la revisamos entera y entregamos el informe con fotografías y partidas a tiempo para adjuntarlo a la convocatoria.
Bloques de la capital y edificios de vecinos del alfoz, de la provincia y de El Bierzo.

León capital
Retejado completo de un bloque de doce viviendas, ejecutado en dos fases para no dejar la cubierta abierta de una vez.

Zona sur de la capital
Azotea de uso comunitario impermeabilizada con petos reforzados y cuatro sumideros nuevos para repartir la evacuación.

Ponferrada
48 metros de canalón y cuatro bajantes de patio sustituidos en la fachada trasera de un edificio de vecinos.

Reunión previa a junta
Informe fotográfico con partidas desglosadas y reparto por coeficiente, entregado al administrador antes de la junta.
Las obras necesarias para la conservación y la habitabilidad del edificio son obligatorias y no requieren acuerdo previo de la junta: así lo recoge el artículo 10.1 de la Ley de Propiedad Horizontal. Otra cosa es la mejora, que sí se vota. En la práctica, casi todas las comunidades llevan igualmente el presupuesto a junta para aprobar la derrama y el reparto, y para eso conviene tenerlo desglosado por partidas.
La cubierta es elemento común, así que su reparación la paga la comunidad entera según el coeficiente de participación de cada vivienda, aunque el agua solo se vea en el último piso. El daño interior del piso afectado —pintura, falso techo, mobiliario— suele ir por el seguro comunitario, y ahí es donde el reportaje fotográfico de la causa resulta decisivo para que la aseguradora no discuta el origen.
Sí. Es lo que más agiliza la decisión: quince minutos de explicación con fotografías del estado real evitan tres juntas seguidas de dudas. Acudimos a la junta o a una reunión previa con la comisión de obras cuando el administrador lo pide, sin coste.
Depende del alcance, pero se planifica para que no bloquee accesos: una impermeabilización de cubierta plana en un bloque medio se resuelve en dos o tres semanas y casi nunca necesita andamio de fachada; un retejado completo con sustitución de canalones puede irse a seis u ocho. En obras largas se trabaja por portales o por faldones para que ningún vecino quede sin acceso.
Sí, y en comunidades con poco fondo de reserva suele ser la única salida realista. Se ordenan las partidas por urgencia: primero lo que detiene la entrada de agua, después los canalones y bajantes, y en un segundo ejercicio la mejora del aislamiento o la sustitución de las claraboyas del castillete. El presupuesto se entrega ya troceado para que la junta pueda aprobar cada fase por separado.
Indícanos el municipio, el número de viviendas y qué está ocurriendo. Respondemos el mismo día laborable y coordinamos la visita con el administrador.
Trabajamos con comunidades y administradores de fincas de León capital, de los municipios de la provincia y del Bierzo.
Cuando el edificio tiene décadas y la cubierta pide algo más que una reparación.
El mismo trabajo por fases cuando debajo hay actividad que no puede detenerse.
Convocatorias y requisitos que conviene revisar antes de convocar la junta.