
Ventana de tejado
Abre, ventila y da la mejor luz posible en un bajo cubierta habitable.
- Apertura manual o motorizada
- Cerco de estanqueidad incluido

La luz cenital rinde el triple que la de fachada
Hacemos la instalación de claraboyas en León y sustituimos o reparamos huecos de luz en cubierta: ventanas abatibles, claraboyas fijas, cúpulas de azotea y tubos solares. Con el cerco de estanqueidad bien resuelto, que es donde se juega todo.
Garantía de 5 años
Por escrito en cada presupuesto
Desplazamiento gratuito
También a la provincia y El Bierzo
Presupuesto sin compromiso
Cerrado, con partidas detalladas
Atención rápida
Respondemos el mismo día laborable
Huecos de luz en cubierta
La luz cenital entra sin obstáculos y se reparte por toda la estancia. Es la razón por la que, tras la instalación de claraboyas, un desván con una sola ventana de tejado parece otra habitación.
Abrir un hueco en cubierta es la intervención que más transforma un bajo cubierta con menos obra. Un desván que solo se usaba como trastero se convierte en dormitorio o estudio; un pasillo interior deja de necesitar luz eléctrica a mediodía.
Ahora bien, un hueco en el tejado es exactamente eso: un agujero en la superficie que protege la casa. Todo depende de cómo se resuelva el encuentro entre el marco y la cobertura. Cuando ese encuentro se hace con la pieza correcta —el cerco de estanqueidad específico para el tipo de teja—, la instalación aguanta décadas sin dar un solo problema. Cuando se improvisa con sellador, la filtración llega antes o después, y llega justo encima de la habitación que acabas de reformar.

Abre, ventila y da la mejor luz posible en un bajo cubierta habitable.

La solución de la cubierta plana: cúpula de policarbonato sobre zócalo.

Casi siempre el cerco, casi nunca el vidrio.

Agua que aparece sin llover y que no es una gotera.

Luz natural en pasillos y baños sin abrir un hueco grande.

Cambiar la ventana de los noventa por una con vidrio actual.
El fallo suele estar en el cerco o el tapajuntas. Te decimos qué es antes de cambiar nada.
| Solución | Dónde encaja | Duración | Qué hay que saber |
|---|---|---|---|
| Ventana de tejado abatible | Cubierta inclinada habitable | 25 – 30 años | La más habitual. Ventila, se limpia desde dentro y admite persiana y motorización. |
| Ventana de tejado giratoria | Faldones muy inclinados y altos | 25 – 30 años | Gira sobre eje central: permite alcanzar la manilla aunque la ventana esté alta. |
| Claraboya fija | Cuando solo se busca luz | 25 – 35 años | Sin mecanismo, menos puntos de fallo y más barata. No ventila. |
| Cúpula de policarbonato | Cubierta plana y azotea | 15 – 25 años | Sobre zócalo elevado. El policarbonato amarillea con los años y se sustituye. |
| Lucernario de gran superficie | Naves, patios cubiertos y talleres | 20 – 30 años | Placas traslúcidas integradas en la cobertura. Exige control solar en orientación sur. |
| Tubo solar | Pasillos, baños y vestidores | 20 – 30 años | Conducto reflectante hasta un difusor. Poca obra, luz notable, sin ventilación. |
Un hueco a sur en León aporta un calor muy agradecido de noviembre a marzo y un problema serio en julio. Se resuelve de fábrica con vidrio de control solar o con persiana exterior, que es mucho más eficaz que cualquier cortina interior porque detiene la radiación antes de que atraviese el vidrio. A norte, en cambio, interesa la máxima transmisión luminosa posible.
Casi todos los avisos que recibimos sobre claraboyas se reducen a uno de estos tres casos, y cada uno tiene su propia causa.
Gotea cuando llueve. En más de la mitad de los casos el problema no está en la ventana, sino en el tapajuntas: el cerco que resuelve el encuentro con la cobertura se ha deformado, ha perdido el solape o alguien lo remató con sellador en una reparación anterior. Se sustituye el cerco sin tocar la unidad, y el precio no tiene nada que ver con cambiarla entera. Si además hay tejas partidas alrededor del hueco, entra en el mismo trabajo que una reparación del tejado.
Aparece agua sin llover. Eso es condensación, y no se arregla arriba. El vidrio es la superficie más fría de la habitación; el vapor del interior condensa sobre él y escurre hasta el marco. Se corrige ventilando, revisando el aislamiento del perímetro del hueco y rematando el interior en abocinado. Es un problema térmico, de la familia del que tratamos en aislamiento térmico de cubierta.
Entra frío. Suele ser una unidad antigua, con vidrio simple o cámara agotada, o un perímetro que nunca se aisló. Sustituir la unidad aprovechando el hueco existente es una intervención de un día que cambia por completo el confort de la estancia.

El cerco solapa por encima aguas abajo y por debajo aguas arriba: así trabaja a favor del agua, no contra ella.
Dos preguntas y te decimos por dónde iría el planteamiento.
Marca el tipo de cubierta y el objetivo para ver el planteamiento más probable.
Se replantea desde dentro y desde arriba para que el hueco caiga entre pares o correas y para que la luz llegue donde hace falta, no donde es más cómodo cortar.
Corte del soporte y formación del brochal que devuelve la continuidad estructural. Sin ese refuerzo, la cubierta pierde capacidad justo donde se ha abierto.
El marco se nivela con precisión: una unidad montada torcida no sella y termina produciendo filtraciones que nadie sabe atribuir.
Pieza específica para el tipo de cobertura —teja curva, plana, pizarra o chapa— solapada por encima aguas abajo y por debajo aguas arriba.
Se aísla el perímetro del hueco y se remata el interior en abocinado, para que el aire caliente de la habitación bañe el vidrio y no condense.
Riego dirigido sobre el encuentro y comprobación desde dentro antes de dar por terminada la instalación.
Como orden de magnitud: una ventana de tejado instalada en cubierta de teja se mueve entre 750 y 1.600 €, la sustitución de una unidad antigua aprovechando el hueco entre 550 y 1.100 €, el cambio del cerco de estanqueidad entre 220 y 480 €, una cúpula sobre zócalo entre 400 y 900 € y un tubo solar entre 600 y 1.200 €. Son rangos orientativos y no constituyen oferta.
Si el hueco se abre en una cubierta plana, el trabajo incluye siempre levantar y rehacer el encuentro con la membrana, con el zócalo por encima del nivel de agua previsible; ese detalle pertenece al ámbito de la impermeabilización de cubiertas. Y si la cubierta se va a rehacer entera, lo eficiente es abrir los huecos en la misma obra: el sobrecoste es mínimo comparado con hacerlo aparte, como explicamos en instalación de tejados en León.
Subimos, comprobamos si el problema es el cerco o la unidad y te damos las dos cifras: reparar y sustituir. Decides tú.
Ventanas, cúpulas y cercos resueltos en viviendas de la capital y de la provincia.

León capital
Bajo cubierta habilitado como vivienda con dos ventanas abatibles y persiana exterior motorizada, ganando luz natural directa.

Azotea
Cúpula de policarbonato montada sobre zócalo de 20 cm, por encima del nivel de agua previsible en una tromba de verano.

Tierra de León
Filtración alrededor de una claraboya resuelta sustituyendo solo el tapajuntas perimetral, sin tocar el vidrio original.

El Bierzo
Pasillo interior sin ventanas resuelto con un conducto reflectante de 35 cm que lleva luz natural desde la cubierta.
En una cubierta de teja, la instalación de claraboyas o ventanas de tejado se hace en una jornada por unidad: apertura del hueco, refuerzo, marco, cerco de estanqueidad y remate interior básico. Si hay que cortar un par de la estructura o hacer el acabado de yeso interior, se suma un día. El hueco se deja siempre cerrado al terminar.
En casi todas las de teja o pizarra, sí, siempre que la estructura permita cortar sin comprometer un par o una correa. Lo habitual es ajustar la posición unos centímetros para que el hueco caiga entre elementos portantes. En cubiertas planas se resuelve con lucernario o cúpula, que es otro producto.
No siempre. Más de la mitad de las filtraciones que atendemos en huecos de luz no vienen del vidrio ni del marco, sino del tapajuntas: el cerco metálico que resuelve el encuentro con la cobertura. Si el vidrio está sano y el mecanismo funciona, sustituir el cerco y rehacer el encuentro sale mucho más barato.
Entonces no es una filtración: es condensación. El vidrio es la superficie más fría de la habitación y el vapor del interior condensa sobre él. Se corrige ventilando mejor, revisando el aislamiento del hueco y asegurando que el remate interior del cerco esté abocinado, que es lo que permite que el aire caliente lama el vidrio.
Entre 750 y 1.600 € instalada en una cubierta de teja, según medida, acabado, si lleva apertura manual o motorizada y cómo esté el soporte. En ese precio entra el cerco de estanqueidad, que es la partida que nunca hay que quitar del presupuesto para abaratar.
Existe el tubo solar: un conducto reflectante que lleva luz natural desde una pequeña cúpula en el tejado hasta un difusor en el techo, atravesando el bajo cubierta. Da mucha menos luz que una ventana y no ventila, pero se instala en una mañana, apenas altera la cubierta y resuelve pasillos y baños interiores.
Instalamos y reparamos huecos de luz en León capital, en la provincia y en El Bierzo, con el cerco específico para cada tipo de cobertura.
Abrir huecos de luz en una cubierta antigua exige comprobar antes qué aguanta la estructura.
El vidrio sucio de una claraboya pierde buena parte de la luz que debería aportar.
Las señales que distinguen una filtración por el cerco de una simple condensación.